La solución está en la naturaleza

Las respuesta que buscamos casi siempre está en la solución más sencilla

Cuando muy recién nos casamos David y yo, recuerdo muy seguido verlo sufrir de estrés y su respectiva reaccion de indigestión, acidez y dolor, muchas veces no le dejaba descansar por las noches. Algo muy dentro de mí me decía que todos los antiácidos, probióticos sintéticos, pastillas que él compraba para remediar el problema, no sólo no le ayudaban de forma positiva, sino que estaban agravando el problema, fue entonces cuando pensé que tenía que haber algo más que pudiera ayudarnos, comencé a investigar y me di cuenta que la solución estaba en volver a lo natural por ayuda.

“lo único que puede pasar al cambiar nuestra alimentación, consumir más agua, tés, hierbas, es que mejoremos”

frutas y verdurasProbar cosas naturales para ayudarnos con nuestra salud al principio es algo desafiante, empezando porque todo el sistema nos ha inculcado fervientemente fe en medicinas de laboratorio como las únicas “curas”, el amor por comida procesada, el temor por probar algo natural para mejorar nuestra salud pues “no se ha podido demostrar científicamente que tenga alguna propiedad curativa”, el temor por dejarnos sufrir un poco la enfermedad pues “puede agravarse” y así hemos dejado de tener en cuenta que con la naturaleza no hay pérdida, lo único que puede pasar al cambiar nuestra alimentación, consumir más agua, tés, hierbas, es que mejoremos, al contrario de los medicamentos que tienden a maquillar un problema momentáneamente pero siempre con efectos secundarios en órganos o sistema cardiovascular… y después de sopesar todo esto, me di a la tarea de empezar a trabajar en la recuperación de mi David, pues lo único que podían pasar eran cosas buenas y así sucedió.


  • Lo primero que tomé en cuenta es que cuando una persona padece acidez estomacal, es generalmente porque no está produciendo suficiente ácido para digerir la comida (aún que suene contradictorio), entonces el estómago trata de compensarlo soltando muchísimo más, que es lo que causa el malestar.
    Solución: acidificar el estómago de forma natural
    ¿Cómo?: tomando en ayunas té de diente de león, alternado por días con agua caliente con limón. De desayuno varias veces a la semana de frutas ácidas ( kiwi, fresa, manzana verde), otras tantas yogurt con manzana y granola, y otras más avena.

 

  • Lo segundo que había que hacer y es lo más importante de todo era cambiar la alimentación general, tendíamos a comer mucho arroz, frijoles, pan, queso, embutidos y por lo general todo junto siempre. Basándome en dieta de grupo sanguíneo, pero sobre todo trofología, cambiamos nuestra forma de alimentarnos.
    Solución: hacer una nueva cultura alimenticia
    ¿Cómo?:  evitando mezclar proteínas y carbohidratos en la comida, por ejemplo: si comemos papas, no comer carne; si comemos pollo, no comer arroz; y siempre en todas las comidas abundante verdura. No hay necesidad de ser completamente estrictos, pero si ser medidos y que haya más de uno que del otro. Por ejemplo: chilles rellenos de queso y sopa de verduras. chile=verdura, queso= proteína, sopa de verdura= verduras. Algunos podrán pensar que van a pasar hambre, pero no es así, lo único que hay que hacer es subir las porciones de lo mismo en caso de quedar con hambre.
    ¿Por qué?: se necesitan diferentes químicos para digerir proteínas y carbohidratos, si se comen los dos al mismo tiempo o en demasía, los químicos tienden a cancelarse entre sí, no pudiendo digerir correctamente la proteína ni el carbohidrato, haciendo una masa en el estómago, causando indigestión.

 

  • El tercer paso y muy importante también, es tomar bastante agua, pero en momentos estratégicos.
    Solución:  tomar agua 30 mins antes de la comida y de 1 a 2 hrs después de comer.
    ¿Por qué?: al tomar abundante líquido con la comida, los jugos gástricos de diluyen e impiden un correcto procesamiento, si los líquidos están helados es un problema mayor pues tienen a endurecer el alimento que se está digiriendo y da más problemas aún.
    Permisividad: si estás muy acostumbrado a tomar con la comida, toma de preferencia cosas que ya hayan sido fermentadas con anterioridad, cosas calientes y en muy poca proporción.

 

  • El cuarto paso es ayudar la digestión con un té caliente después de comer.
    Solución: Tomar en una taza pequeña té rojo, verde o jengibre.
    ¿Por qué?: El tomar una pequeña porción de líquido caliente y digestivo como son los tés antes mencionados aligeran el proceso de tránsito intestinal.

 

  • El quinto paso es cenar de forma ligera.
    Solución: Cenar caldos, ensaladas, pescado, pollo, atún, queso panela, chiles rellenos de queso, etc.
    ¿Por qué?: Cuando se está cerca de ir a dormir, el cuerpo necesita menos energía que de mañana, por lo cuál es aconsejable no comer carbohidratos (fuente de energía que de no ser utilizada se almacena en el cuerpo) o hacerlo en poca cantidad reemplazándolos por alimentos con alta proteína y verduras.

 

Haciendo todos los pasos antes citados, en menos de un mes ya había una diferencia notable, y a los dos meses David no volvió a tener incomodidad en lo absoluto; fue en este punto cuando me di cuenta que la solución la mayoría del tiempo está al alcance de nuestra mano y que todo lo que necesitamos es adquirir el conocimiento para poder utilizarla. Espero este post les sea de ayuda, más adelante estaré profundizando sobre combinación de alimentos o ingredientes específicos y su beneficio en el organismo.¡Que tengan un excelente fin de semana!

Claudia Gálvez

Comunicóloga, fan de la fotografía, blogger, amante de la cocina, entusiasta de la salud integral; apasionada por aprender cosas nuevas en todo los ámbito y compartirlas.

One Response to “ La solución está en la naturaleza ”

  1. […] Aliméntate bien, esto es indispensable para poder dormir bien, te recomiendo visites el blog de Claudia, ella es, además de mi mejor amiga y esposa, mi consultora personal de salud y nutrición, justamente el día de hoy publicó ella una historia de como me ayudo. […]

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