Página 1
portada
Standard

Más que hijos, más que padres III

 

Amigos

 

En cualquier relación, sea esposo-esposa, tío-sobrino, primos, compañeros de clase y por supuesto en la relación padre e hijo, todo se resume en la palabra: amigos. Y es que es muy diferente la cercanía entre dos personas que sólo comparten parentela o son “conocidos” que entre personas que se consideran amigos entre sí. La amistad en su definición pura es: 1. Afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona, que nace y se fortalece con el trato. 2. Afinidad, conexión entre cosas. El tener un título no tiene tanta trascendencia como tener una conexión emocional real, pero, ¿cómo podemos desarrollar una amistad genuina con nuestros hijos?

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

“hay que guiar y corregir al niño sin lastimar su corazón”

 

 

Enlaza amistad y enseñanza

La amistad no está peleada con la enseñanza, así como educar no va de la mano con ser tiranos; hay que encontrar la medida justa para poder transmitir conocimientos a nuestros hijos sin necesidad de sacrificar la amistad que hay de por medio; – la mayoría del tiempo acudimos a nuestros amigos para un consejo, para hablar de nuestra vida y no los vemos disminuidos, sino como iguales -, a diferencia de un amigo común, tú ya tienes una autoridad mayor por defecto: la de ser padre. El balance entre seguridad, protección, educación y amistad, reside en una correcta comunicación, como hablábamos en “Más que Hijos, Más que Padres II”, si te enfocas en encontrar equilibrio (aunque sea laborioso), puedes llegar a lograr un resultado mucho más interesante en la asimilación de conocimiento, un papel más alto a los ojos de tu hijo/a y a la larga una relación de lazos más fuertes. Recordemos que tanto hijos como padres estamos en aprendizaje constante, por lo cuál los niños aprenden de nosotros, pero nosotros también de ellos; el papel que cada uno tenemos más que ser un rol jefe-subordinado, es de compañerismo de vida, donde el que llegó primero enseña a quien viene desempacando, creando una relación de gratitud mutua.

 ,

La amistad no resta poder

Los primeros años de vida de un niño, es donde más se tiende a ejercer la autoridad que como padres tenemos, por pensar que los pequeños no son capaces de asimilar información de otra manera o porque en su comportamiento natamente libre, a veces cuesta que nos hagan caso (la mayoría del tiempo porque no sabemos explicarnos o inspirar lo que queremos), pero esto no se arregla con una lucha de poder, se soluciona al contrario, ganando la confianza y convicción de nuestro hijo en lo que estamos haciendo, lo cuál sólo puede ser inspirado. Recuerda que al ser mayor, los niños naturalmente te ven como una figura de autoridad, lo único que debes hacer es seguir fomentando esa imagen con buenas decisiones y sabiduría de tu parte; el seguimiento de ellos hacia ti, se dará automático y sin tanta dificultad.

 ,

“la crianza dura parte de la vida, la amistad dura para siempre”

,

Amistad con medida

Como todo en la vida, hay que medir las dosis de lo que damos para asegurar su efectividad, dependiendo de la edad un hijo necesitará diferentes cosas: de niño el llenarse de conocimientos; de adolescente, comprensión y guía; de adulto, más camaradería y complicidad. En todas estas etapas hay que saber dar lo necesario con mucha exactitud, pues los requerimientos son muy diferentes y claves para el desarrollo. Por ejemplo: en la niñez hay que enseñarle al niño a lavar sus manos, recordárselo, monitorearlo en sus actividades, crear costumbres, convicciones; en pocas palabras formar los cimientos de su vida, para lo cuál necesita más control y corrección de parte del padre para que pueda hacerlo correctamente, sin excluir los propios deseos, personalidad y sentimientos del niño.
Por otro lado en la adolescencia ya las bases han sido sentadas, pero es como si un terremoto viniera a mover todo lo ya establecido, los pequeños niños están entrando a la pubertad, enfrentando sus creencias, cambios físicos, todo con una gran necesidad de aceptación y amor; en este punto es muy importante ya haber creado la relación de admiración mentor-alumno, para que el muchacho pueda acercarse con libertad y confianza, sabiendo que somos una fuente de soluciones, no de problemas, alguien que va a escuchar y dar la mejor guía que se pueda, si lo hacemos así, tenderá a respetar lo que le decimos, porque se sentirá cobijado.

Por último, en la edad adulta, es muy importante respetar el espacio, las creencias, elecciones, en general la vida de la persona que ya ayudamos a formar, sabiendo que por más que insistamos estar en lo correcto, nuestro hijo, persona ya independiente, tiene total control de su vida, por lo cuál la insistencia de que hagan lo que queremos, producirá una lucha de ego y lejanía en la familia; en este punto el trabajo más duro ha terminado, para dar paso al disfrute de los hombres y mujeres de bien que educamos, aquí es donde el control no es necesario para nada, pero la camaradería si lo es; este es el tiempo de recoger lo sembrado.

 

Amigosp

 

 

 

La crianza dura una parte de la vida, la amistad para siempre

La crianza dura los años de niñez de tu hijo, ese es el mejor tiempo que tienes para inculcar costumbres, inspirar comportamientos, sembrar amor mutuo y  confianza. Todo lo bueno y malo que haya en momentos postreros pondrá a prueba los cimientos, que es la parte más compleja de la relación padres e hijos: donde hay que guiar y corregir al niño sin lastimar su corazón; hay que saber ser padres, pero también amigos; educar e inspirar; crear amistad pero también respeto; tener mano firme, sin crear resentimientos… es todo un reto contra tiempo, y parte fundamental para ganarlo es saber diferenciar bien las épocas para sembrar lo necesario en cada una; pues no podemos pretender corregir a nuestros hijos adultos como si fueran niños, ni tampoco contar a los niños todo lo que le diríamos a un buen amigo adulto.

Enfoquémonos en un crecimiento integral: la crianza dura parte de la vida, la amistad dura para siempre. Ese niño/a no siempre va a ser un pequeño al que tendrás la necesidad de corregir, es mucho más el tiempo de su vida que pasará como persona adulta; hagamos la transición más sencilla, fortaleciendo todos los lazos que puedan unirnos, para que cuando el trabajo de educar termine, la amistad florezca y permanezca para siempre en su lugar.

.
Gracias por acompañarme en esta jornada de: Más que padres, más que hijos; por esas nuevas personitas que ya están aquí, así como las que en un futuro están por llegar, demos lo mejor de nosotros.

Hijos, Padres, Comunicación, Amor
Standard

Más que hijos, Más que padres II

 

La comunicación como pilar fundamental

 

En el primer capítulo de la serie, el cuál puedes leer aquí, te comentaba sobre cómo afrontar la gran responsabilidad de ser padres y los conceptos básicos que debemos tener siempre presentes en la relación con nuestros hijos. En éste, el segundo capítulo de la serie, veremos cómo la comunicación es la raíz de todo lo bueno y lo malo que nuestra relación como padres/hijos tiene.

Hijos, Padres

 

 

“El hablar de cosas vanas para no causar un debate sano, lo único que desencadena es una brecha muy amplia de comunicación”

 

Hablar no es comunicarse

La mayoría de las personas estamos acostumbradas a hablar de cosas sin profundidad, anécdotas, trabajo, el clima, el tráfico, pero ¿hablamos de lo que es realmente importante? cuántas veces en el mes le hemos preguntado a nuestros hijos/padres ¿cómo se sienten? ¿ cómo van sus planes? si tienen alguna preocupación y más importante: ¿hemos respondido sincera, humildemente y sin juzgarnos, ni querer imponer nuestras soluciones?

El hablar de cosas vanas para no causar un debate sano, lo único que desencadena es una brecha muy amplia de comunicación que termina alejando a padres e hijos y convirtiéndolos en personas que se quieren pero que no tienen amistad.

 

Comunicarse no es criticar, gritar, ni advertir

Muchas veces (y me incluyo en este punto) sentimos que deseamos hablar con personas a quienes de verdad queremos, pero sentimos que no tenemos mucho que decir y expresamos lo primero que viene a la mente aunque sea algo ridículo, punzante o hiriente. Imagínate que llegas de un largo día de trabajo y tu esposo/a se alegra de verte, pero siente que no tiene mucho que decirte y lo primero que atina a comentar es: “que despeinada/o vienes”, o “ te voy a encargar que no dejes los zapatos tirados en el cuarto, ponlos en su lugar, porque me canso mucho” ahora pasa esta situación de un padre a un hijo ¿ hay alguna diferencia?… todos somos personas y sentimos como tal, desde el más pequeño al más grande, por lo cual si no hay nada bueno que decir, es mejor no decir nada para llenar espacios vacíos, o en todo caso llenar esos espacios con cumplidos, o mejor aún hacer un esfuerzo mayor y tratar de hablar de cosas importantes de la vida de tu hijo sin caer en la crítica que tanto aleja a las personas.

Hijos, Padre

 

“Lo más importante en la niñez es el corazón de los pequeños, no el desahogo de los padres”

 

 La importancia de no comunicarse demás

Pero ¿cómo? ¿no vengo yo diciendo que hay que ser abiertos y comunicarse? ¿cómo uno se puede comunicar demás? a veces como padres se tiende a confundir la apertura y honestidad con hacer a los hijos confidentes de enojos personales, problemas maritales o aún de relaciones extra-matrimoniales, lo cual daña profundamente los corazones de ellos. Un niño por más maduro que parezca siempre será afectado por los problemas de papá y mamá, por lo que es importante no confundir comunicación con utilización del niño como depósito de preocupaciones; en nuestro papel de adultos, nosotros estamos para criar y ayudar a los hijos en materia mental, sentimental y espiritual, no ellos a nosotros, al menos no en su edad temprana que son tan frágiles. Después en la edad adulta de nuestros niños, si se ha logrado crear una buena relación, de seguro podrán compartir esos y más temas, pero lo más importante en la niñez es el corazón de los pequeños, no el desahogo de los padres.

 ,

Comunicarse es más escuchar que hablar

Como padres y personas en general, muy seguido llegamos a sentir que los niños, adolescentes o aún adultos no nos escuchan; y es que oír es sólo percibir el sonido de las palabras, pero escuchar requiere mucho más trabajo: analizar con atención el mensaje textual y oculto de quien nos habla, no dejar que los sentimientos nos ganen, tener una disposición total de comprender-ayudar a nuestro interlocutor, más que alimentar nuestro ego tratando de ganar una conversación; tener una escucha activa es el pilar principal de la comunicación, pues le haces sentir a tu hijo que quien te importa es él/ella, comprenderle más que culparle o ganar un argumento, lo cuál cimenta la confianza para poder hablar de sus asuntos sin temor a lo que se van a decir mutuamente y mas bien surgirá la esperanza y confianza en tu hijo de que podrás ayudarle. ¿Quieres que tener una mejor comunicación padre/hijo? escucha primero, recuerda que como padre siempre vas a ser una figura de autoridad, aún tus hijos sean grandes necesitan sentir tu aprobación, necesitan sentir que tú al ser mayor y haberles criado tienes más madurez, sabiduría, humildad (y así debería ser) como para tomar la iniciativa, pudiendo así ellos volver a ti, quien deberías ser su roca y  lugar más seguro

Hijos, Padres

“En ningún ser humano las cosas trabajan por imposición, trabajan por imitación; debemos ser congruentes con lo que pedimos y hacemos”

,

,

 ,

La mayoría de la comunicación son acciones más que palabras

Seguido tendemos a regañar a los hijos por comportamientos “desconsiderados”, pero, ¿nos hemos preguntado si nosotros hacemos lo mismo? por ejemplo, tu niño deja todas las cosas tiradas en su cuarto, pero ¿no dejas tu también los zapatos y calcetines por toda la recámara? o tu hijo no lava su plato después de comer, pregúntate, ¿tú tienes la costumbre de hacerlo? los hijos son arrastrados por el ejemplo de los padres, no podemos esperar que por nosotros ser mayores, un niño siga parámetros de vida solamente “dichos” que no nos ve aplicar a nosotros como adultos.  Podríamos decir: llego muy cansado/a del trabajo, él/ella tienen más tiempo, soy su padre/madre me tiene que hacer caso, pero en ningún ser humano las cosas trabajan por imposición, trabajan por imitación; debemos ser congruentes con lo que pedimos y hacemos, o acaso ¿confiarías en un nutricionista con sobrepeso? o ¿en un maestro de canto desafinado? ¿seguirías ciegamente lo que te dicen? si quieres pedir algo como padre, dalo primero, haz las cosas que quieres que tus hijos hagan, eso producirá imitación y admiración de su parte, evitando muchísimos conflictos cotidianos. La familia como toda la sociedad es un cuerpo que debe funcionar conjuntamente y en armonía.

,

Comunicarse es cosa de todos los días

La comunicación hay que practicarla diariamente, no tengas miedo al rechazo, que el rechazo que podamos sufrir de un niño no es más que el miedo a también ser herido, recuerda siempre tu papel de guía, mentor, que tú eres quien tiene la responsabilidad como mayor de hacer que las cosas sucedan y las cosas suceden siendo perfeccionadas sólo cuando se practican diariamente.

La comunicación es un tema bastante complejo, fundamental en la vida como padres e hijos; asumamos siempre la responsabilidad como personas mayores de formar a las nuevas generaciones, entendamos que nuestra edad no es un permiso para hacer lo que queramos, ni una licencia para que los menores nos sigan por inercia, al contrario, la edad es una responsabilidad: la responsabilidad de ser más sabios, perfeccionados, con mayor conocimiento y dominio propio para poder transmitírselo a las generaciones venideras.

 

,

Espera la tercera parte de “Más que hijos, Más que padres” próximamente.
Comparte y comenta, tu opinión y retroalimentación es muy importante, ¿Cómo piensas debe ser la comunicación ideal padres e hijos?

Hijos, Padres
Standard

Más que hijos, Más que padres I

La responsabilidad de padres hacia nuestros hijos

 

Hace poco en una reunión literaria, una de las chicas participantes mencionaba que su misión en la vida es quebrar las barreras del lenguaje, lograr con su mayor alcance que todas las personas podamos comprendernos más allá de nuestra propia asimilación, sentimientos, contexto y lenguaje; me pareció una de las misiones más nobles que he escuchado, algo de admirarse, pues todos los problemas, desde el más pequeño al más grande empieza por falta de entendimiento entre las partes que lo conforman, y de los problemas más comunes, graves que hay, está la falta de entendimiento y comunicación entre padres e hijos.

 

tiza

 

 

“los niños son personas conscientes desde su nacimiento y hay que hablarles con el respeto que toda persona merece”

 

 

 

 

Con la llegada de un nuevo integrante de la familia, viene también toda la responsabilidad de la formación y educación de esa pequeña personita que acaba de llegar al mundo, una  gran tarea para la que nadie venimos preparados, pero que con mucho amor podemos hacer exitosa, sabiendo principios básicos:

 

Los hijos no vienen a este mundo para cumplir nuestras expectativas

muchas veces vemos a esas personitas tan especiales y capaces, que sin darnos cuenta empezamos a cargar mucho peso en sus hombros, esperamos que sean los mejores en la clase, que sean siempre bien portados, pulcros en su aseo, respetuosos y de esta forma vamos apagando su personalidad, para dar paso a un carácter inventado, creado solamente para ganar la aceptación de quienes le rodean. Desde la edad temprana de un bebé debemos tener muy presente que somos guías y los fans principales de su vida, pero aún con todo lo que les amamos hay que hacernos a la idea de que nuestros hijos no nos pertenecen. ¿Estoy a favor de que los niños hagan lo que quieran? No, pero sí tengo muy claro que los niños son personas conscientes desde su nacimiento y hay que hablarles/ tratarles con el respeto que toda persona merece.

 

Niños, no tontos

A veces de adultos tendemos a tratar a los más pequeños como si no nos comprendieran o no se dieran cuenta de lo que pasa al rededor y como tal les hablamos: gritándoles, ordenándoles, queriéndo que el niño haga las cosas “porque lo digo yo”, pero no nos damos cuenta que los niños vienen limpios, listos para ser llenados de cosas nuevas, pero sobre todo cosas buenas y al hacer lo contrario, lo único que provocamos es su resistencia, por ejemplo, en el caso de nosotros como adultos es muy diferente la reacción que tendríamos si alguien nos dice: ¿me pasas la sal por favor? a que si sólo nos dicen: pásame la sal; con un hijo es igual, la diferencia es que como su corazón es más sensible y su mente está asimilando tantas cosas nuevas, necesita más tiempo y explicación para poder ejecutar un pedido por convicción. Criar una nueva personita lleva mucha dedicación para poder hacerse correctamente.

 

baby dad“Para que los hijos hagan lo que necesitamos, debemos inspirarlo en ellos, tomando tiempo para explicarles con respeto, apelando a su inteligencia y sentimientos como un verdadero mentor”

 

Convicción no órdenes

Cuando estamos educando a nuestros hijos dándoles órdenes para cuidarlos, para hacer las cosas rápido, para no perder tiempo, lo que estamos logrando es que ellos hagan lo que decimos por miedo, y educar con miedo tiene dos consecuencias:

1. No se crea una relación de admiración entre el progenitor y los hijos
2. Al actuar por miedo, el niño va a tratar de zafarse en cuanto pueda de la orden dada y de los mismos padres

Para que los hijos hagan lo que necesitamos, debemos inspirarlo en ellos, tomando tiempo para explicarles con respeto, apelando a su inteligencia y sentimientos como un verdadero mentor. Por ejemplo: si nuestro hijo golpea a otro niño que va pasando, hay que explicarle que lastimar a los demás no está bien porque sienten dolor, preguntarle cosas que lo hagan ponerse en la situación, hacer que participe respondiendo preguntas y darle una consecuencia a sus actos como pedirle perdón al niño golpeado. Debemos apelar a un aprendizaje completo donde el niño intervenga utilizando todos los sentidos que se puedan para que quede grabado como un conocimiento real.

Guía, no dueño

Hijos, Padres

 

 

Imagínate que vas a un lugar de intercambio escolar, llegas y te recibe tu guía, la persona que está para ayudarte, traducirte el idioma, matricularte, enseñarte la ciudad, presentarte nuevas personas; pero mientras pasan los días, te das cuenta que ese guía prácticamente te obliga a ir donde él quiere, te apunta a las materias para las que cree que vas a destacar más (no a las que tú quieres), te medio traduce lo que quieres entender y se molesta si no haces lo que él dice porque “él lleva más tiempo y sabe más de la ciudad que tú” ¿qué tan feliz estarías con tu estancia en aquella ciudad?  ¿cómo te sentirías? ¿ no esperarías que te tomara en cuenta y conversarán sobre lo que quieres lograr en tu estancia en su tierra? a veces nos olvidamos de que somos un respaldo para nuestros hijos, que son similares a un lienzo en blanco que la existencia nos regala, pero que a la vez tiene conciencia propia para decidir lo que quieren que sea dibujado en ellos. Disfrutemos el camino de ver crecer a ese niño/a tan especial, sin forzarlo a poner un dibujo que no quiere en él.

,

Esta es una serie inspirada en la preparación que David y yo estamos teniendo para un futuro cuando Dios nos bendiga con nuestros propios hijos. Porque no todos somos padres aún, pero todos hemos sido hijos y podemos trabajar para perfeccionar todo lo que conocemos.

,

El artículo II de la serie tratará sobre la comunicación como base fundamental de nuestras relaciones como padres e hijos. ¡Espéralo este miércoles 13 de mayo!

Pequeñas cosas, amor, destino, actos
Standard

La importancia de las pequeñas cosas

Las pequeñas cosas que hacen brillar

Constantemente me doy cuenta de la gran importancia que le damos a los logros, a las acciones que merecen ser reconocidas, a tener un nombre que logre sobresalir, un poco de brillo en esta época tan saturada y cambiante, ¿quién no aspira al éxito? ¿quién no desea tener las bondades que da el éxito?, pero, alguna vez nos hemos preguntado ¿qué es el éxito?

El éxito es definido como 2. m. Buena aceptación que tiene alguien o algo. o 1. m. Resultado feliz de un negocio, actuación, etc. Generalmente conocemos que somos exitosos por lo que el exterior dice de nosotros y basamos nuestro éxito, en si tenemos dinero, cosas o reconocimiento social, olvidándonos de que todo eso es pasajero y que ni aún nosotros mismos las vamos a recordar al final de nuestra vida. Entonces ¿qué es lo que si vamos a recordar? las personas amadas, el tiempo invertido, los sentimientos predominantes que tuvimos en nuestro paso por esta tierra, y lo creamos o no en nuestro tiempo de juventud, ese es el verdadero éxito: el dar importancia a las cosas más sencillas de la vida.

 

 

“la felicidad sólo se logra teniendo una buena actitud hacia la vida.”

 

TinyPequeñas cosas que hacen la diferencia

Hay un dicho que dice: el diablo está en los detalles, y está en lo cierto, porque son pequeñas cosas las que instantáneamente o a la larga nos pueden tumbar planes enteros, incluso a nosotros mismos; pero también son pequeñas cosas las que día a día nos levantan para bien y creo firmemente que el sentido real de esta frase es: que es Dios quien está siempre presente en los actos pequeños, porque muchos pequeños actos hacen grandes cosas, forjan personalidades, dan un destino de vida, e influencian a las demás personas para bien. ¿Cuántas veces hemos quizá pensado que lo que hacemos no tiene trascendencia? aunque no lo creamos, desde lo más sencillo como lavar los platos, limpiar, cocinar, arreglar un bombillo o un auto, tiene más importancia de lo que imaginamos, porque al hacerlo bendecimos a otras personas, colaboramos para aliviar su cansancio, para contribuir a su bienestar, para nutrir sus cuerpos; pero sí sumado a esto hacemos las cosas con amor, alegrándonos de las tareas que tenemos enfrente, hemos logrado llegar al éxito, porque el éxito no es más que la felicidad y la felicidad sólo se logra teniendo una buena actitud hacia la vida.

 

 

Pequeñas cosas que marcan el destino

Los pequeños actos diarios van marcando nuestra personalidad, relaciones y destino en general, pero, ¿cómo sucede ésto? imaginemos que un día nos levantamos con el pie izquierdo, de mal humor, desganados y actuamos de esa forma durante todo el día: irritables con nuestro esposo/ esposa, gritando a la mínima provocación a los hijos, con nulas ganas de mantener una conversación o ser amables con las personas que nos rodean y en general tomando cada una de nuestras decisiones basados en el impulso de un sentimiento pasajero negativo que de una forma u otra podríamos dominar con nuestras pequeñas decisiones. ¿Qué tal si en vez de irritarnos con nuestra pareja, le previniéramos de nuestros sentimientos y le tratáramos de la mejor forma posible? y ¿si en vez de gritarles, practicáramos la paciencia con nuestros hijos? o ¿qué tal si hablaras con esa persona que está en la fila del súper tratando de entablar conversación contigo?… ¿Cuánto amor darías a tu familia? ¿Cuántos recuerdos buenos formarías en ellos? ¿A cuántas personas valiosas conocerías?  es sorprendente como cambia el día con un cambio de actitud, estos ejemplos pasados son de un destino que se va formando con pequeñas decisiones, pero hay vidas enteras que cambian por una sola pequeña-gran determinación como la siguiente historia que les voy a contar.

 

 

“el no expresarse por miedo a que van a pensar los demás… hace que sintamos culpa por la deslealtad de no habernos defendido ni dicho lo que pensábamos y es como un aguijón clavado constantemente, que entre más tiempo pasa dentro, más daño hace”

 

 

destinyPequeñas cosas que detienen la vida

Hace algunos años estando en un curso de cocina, entre la conversación de todas las chicas de la mesa de trabajo, una compañera comenzó a relatar cómo un día una vecina en medio de la calle comenzó a gritarle groseramente cosas sobre ella y su hija, ella pasmada e incapaz de defenderse o expresarse del enojo que sentía, cayó en una gran depresión que duró aproximadamente 3 años (o aún más si mi mente no me falla), 3 años en los cuáles con trabajo salía, no atendía a su esposo, a sus hijos, quedó completamente en estado suspendido, mientras su familia tenía que lidiar con el dolor de verla pasar por todo aquello y no contar con su compañía, ¡más de 1095 días de vida en los cuales no la disfruto, ni tampoco a su familia! y recuerdo que hablaba de ello, como si la vecina le hubiera hecho algo terrible, echándole la culpa indirectamente con sus palabras. Entonces me di cuenta de varias cosas:

1. Nosotros le damos el valor a las opiniones de los demás: ella le dio demasiada importancia a algo que no era más que una rabieta maleducada de alguien que ni siquiera era importante en su vida, y eso le cobró una factura muy alta.

  1. Callarse es tóxico: el no expresarse por miedo a que van a pensar los demás, en el momento o aún después de lo sucedido, hace que sintamos culpa por la deslealtad de no habernos defendido ni dicho lo que pensábamos y es como un aguijón clavado constantemente, que entre más tiempo pasa dentro, más daño hace.
  1. No hay que tomarse las cosas tan enserio: La chica de quien les comento bien pudo haber tomado la decisión de dejar a la vecina hablando sola, o pensar “que loca está esta mujer”  y seguir con su vida, pero la tomó demasiado en serio, más aún que su propia vida y pagó un precio de años.
  1. Decisiones pequeñas cambian la vida: mi compañera de clase cuando todo aquello pasó DECIDIÓ sumirse en un estado de depresión por años, pues sintió que había sido injusto lo que pasó y en el momento en que dejó que ese pequeño pensamiento entrara en su mente respaldado de pequeños actos continuos como: no levantarse de la cama, no sonreír, no salir o darle tiempo a su familia, cambió su destino y el de los suyos por años, para mal.
  1. Nuestros sentimientos negativos por el comportamiento de otros, sólo nos hace daño a nosotros mismos: ella sentía inconscientemente que le estaba haciendo pagar a su vecina por lo mala que había sido, que su estado la avergonzaría y sufriría también por su injusticia, y puede ser que en un momento eso pasara por su cabeza, pero por 5 minutos y luego volvió a disfrutar de su vida ¿realmente vale la pena pagar un precio tan alto, para hacer sentir 5 minutos de culpa a los demás? rotundamente NO.
  1. PON LA OTRA MEJILLA: y todo en esta parte del tema, se resume a esto: Pon la otra mejilla… ¿cuántas veces lo hemos escuchado? pero ¿en realidad lo entendemos? David, mi esposo, hace poco me lo explicó y quedé sorprendida con el verdadero significado. Cuando se dice en La Biblia que si nos pegan en una mejilla pongamos la otra, o que si quieren nuestro abrigo demos aún la túnica, la esencia no es que seamos buenos con los demás (aunque siempre es una parte importante de la vida), la esencia es que NO NOS DEJEMOS DETENER NI ATRASAR POR NADA físicamente, mentalmente, sentimentalmente y menos espiritualmente. Mi compañera por “pelear la bofetada que le habían dado” dejó que sus sentimientos la atrasaran, quedó estancada, estancó a su familia y quien más se hizo daño, fue ella misma.

 

“el éxito está en la felicidad, la felicidad en la buena actitud y la buena actitud en el amor”

 

consecuencias

Pequeñas cosas que dan sentido a la vida

Si pudieras escoger el momento más feliz de tu vida ¿cuál sería? creo que sin discrepancias, los momentos más felices de nuestra vida no tienen nada que ver con las grandes cosas que ambicionamos diariamente, por ejemplo uno de los momentos más felices de mi vida fue cuando era casi una bebé y recuerdo que mi papá me llevaba en su carro antes de las 6 am a casa de mi abuela para que me cuidara y podía sentir el viento, abría un poco los ojos, veía el amanecer entre dormida y despierta, me sentía segura, muy feliz; o cuando veía las novelas de niña en la cama con mi mamá, o la primera vez que vi a mi esposo David… lo que quiero decir es que no es en los grandes actos o pertenencias donde está la felicidad, sino en disfrutar lo cotidiano e intangible de la vida.

Así que la próxima vez que pienses que estar detrás de esa caja registradora no tiene importancia, que lavar la ropa no es trascendente, que no eres exitoso porque no tienes grandes cantidades de dinero, piensa en todas las personas que estás ayudando con tus labores diarias. Cuando debas escoger entre dar rienda con tus actitudes a un mal sentimiento o neutralizarlo con buenos actos, escoge los buenos actos. Cuando quieras cobrar a los demás con tu sufrimiento el daño que te han hecho, piensa que la mejor forma de cobrar es siendo feliz a pesar de todo. Cuando pienses en lo que quisieras tener o lograr como una parte trascendental de tu felicidad, date cuenta que la felicidad ya está en ti mismo esperando que la dejes salir.

Recuerda que el éxito está en la felicidad, la felicidad en la buena actitud y la buena actitud en el amor.  Porque no toda persona que tenga dinero, reconocimiento y fama es exitosa; pero toda persona que haga sus labores y actúe con amor, siempre lo es.

Al final son todas las pequeñas cosas hechas con amor, las que dan sentido a la existencia.

¡Bonita semana!

En la naturaleza está la solución
Standard

La solución está en la naturaleza

Las respuesta que buscamos casi siempre está en la solución más sencilla

Cuando muy recién nos casamos David y yo, recuerdo muy seguido verlo sufrir de estrés y su respectiva reaccion de indigestión, acidez y dolor, muchas veces no le dejaba descansar por las noches. Algo muy dentro de mí me decía que todos los antiácidos, probióticos sintéticos, pastillas que él compraba para remediar el problema, no sólo no le ayudaban de forma positiva, sino que estaban agravando el problema, fue entonces cuando pensé que tenía que haber algo más que pudiera ayudarnos, comencé a investigar y me di cuenta que la solución estaba en volver a lo natural por ayuda.

“lo único que puede pasar al cambiar nuestra alimentación, consumir más agua, tés, hierbas, es que mejoremos”

frutas y verdurasProbar cosas naturales para ayudarnos con nuestra salud al principio es algo desafiante, empezando porque todo el sistema nos ha inculcado fervientemente fe en medicinas de laboratorio como las únicas “curas”, el amor por comida procesada, el temor por probar algo natural para mejorar nuestra salud pues “no se ha podido demostrar científicamente que tenga alguna propiedad curativa”, el temor por dejarnos sufrir un poco la enfermedad pues “puede agravarse” y así hemos dejado de tener en cuenta que con la naturaleza no hay pérdida, lo único que puede pasar al cambiar nuestra alimentación, consumir más agua, tés, hierbas, es que mejoremos, al contrario de los medicamentos que tienden a maquillar un problema momentáneamente pero siempre con efectos secundarios en órganos o sistema cardiovascular… y después de sopesar todo esto, me di a la tarea de empezar a trabajar en la recuperación de mi David, pues lo único que podían pasar eran cosas buenas y así sucedió.


  • Lo primero que tomé en cuenta es que cuando una persona padece acidez estomacal, es generalmente porque no está produciendo suficiente ácido para digerir la comida (aún que suene contradictorio), entonces el estómago trata de compensarlo soltando muchísimo más, que es lo que causa el malestar.
    Solución: acidificar el estómago de forma natural
    ¿Cómo?: tomando en ayunas té de diente de león, alternado por días con agua caliente con limón. De desayuno varias veces a la semana de frutas ácidas ( kiwi, fresa, manzana verde), otras tantas yogurt con manzana y granola, y otras más avena.

 

  • Lo segundo que había que hacer y es lo más importante de todo era cambiar la alimentación general, tendíamos a comer mucho arroz, frijoles, pan, queso, embutidos y por lo general todo junto siempre. Basándome en dieta de grupo sanguíneo, pero sobre todo trofología, cambiamos nuestra forma de alimentarnos.
    Solución: hacer una nueva cultura alimenticia
    ¿Cómo?:  evitando mezclar proteínas y carbohidratos en la comida, por ejemplo: si comemos papas, no comer carne; si comemos pollo, no comer arroz; y siempre en todas las comidas abundante verdura. No hay necesidad de ser completamente estrictos, pero si ser medidos y que haya más de uno que del otro. Por ejemplo: chilles rellenos de queso y sopa de verduras. chile=verdura, queso= proteína, sopa de verdura= verduras. Algunos podrán pensar que van a pasar hambre, pero no es así, lo único que hay que hacer es subir las porciones de lo mismo en caso de quedar con hambre.
    ¿Por qué?: se necesitan diferentes químicos para digerir proteínas y carbohidratos, si se comen los dos al mismo tiempo o en demasía, los químicos tienden a cancelarse entre sí, no pudiendo digerir correctamente la proteína ni el carbohidrato, haciendo una masa en el estómago, causando indigestión.

 

  • El tercer paso y muy importante también, es tomar bastante agua, pero en momentos estratégicos.
    Solución:  tomar agua 30 mins antes de la comida y de 1 a 2 hrs después de comer.
    ¿Por qué?: al tomar abundante líquido con la comida, los jugos gástricos de diluyen e impiden un correcto procesamiento, si los líquidos están helados es un problema mayor pues tienen a endurecer el alimento que se está digiriendo y da más problemas aún.
    Permisividad: si estás muy acostumbrado a tomar con la comida, toma de preferencia cosas que ya hayan sido fermentadas con anterioridad, cosas calientes y en muy poca proporción.

 

  • El cuarto paso es ayudar la digestión con un té caliente después de comer.
    Solución: Tomar en una taza pequeña té rojo, verde o jengibre.
    ¿Por qué?: El tomar una pequeña porción de líquido caliente y digestivo como son los tés antes mencionados aligeran el proceso de tránsito intestinal.

 

  • El quinto paso es cenar de forma ligera.
    Solución: Cenar caldos, ensaladas, pescado, pollo, atún, queso panela, chiles rellenos de queso, etc.
    ¿Por qué?: Cuando se está cerca de ir a dormir, el cuerpo necesita menos energía que de mañana, por lo cuál es aconsejable no comer carbohidratos (fuente de energía que de no ser utilizada se almacena en el cuerpo) o hacerlo en poca cantidad reemplazándolos por alimentos con alta proteína y verduras.

 

Haciendo todos los pasos antes citados, en menos de un mes ya había una diferencia notable, y a los dos meses David no volvió a tener incomodidad en lo absoluto; fue en este punto cuando me di cuenta que la solución la mayoría del tiempo está al alcance de nuestra mano y que todo lo que necesitamos es adquirir el conocimiento para poder utilizarla. Espero este post les sea de ayuda, más adelante estaré profundizando sobre combinación de alimentos o ingredientes específicos y su beneficio en el organismo.¡Que tengan un excelente fin de semana!

creación
Quote

El tiempo de espera, tiempo de creación

Como usar el tiempo de espera a nuestro favor

Hay momentos en la vida donde sólo podemos esperar a que una situación cambie, termine o empiece, en algún momento se nos pedirá la humildad suficiente como para aguantar el ritmo de los sucesos cotidianos sin caprichos o rabietas, y precisamente ese es el momento perfecto en el cuál podemos explotar lo mejor de nosotros mismos mientras lo que queremos llega a nuestras manos.

Esperar no significa estar estáticos, no es sinónimo de perder tiempo, ni detener nuestro avance a merced de que llegue lo que deseamos; esperar es el momento perfecto que la existencia nos da para prepararnos y perfeccionarnos para aquello que queremos, hay cosas que si llegaran (o se fueran) justo cuando nosotros lo pedimos, se llevarían un mar de autoconocimiento/autoperfeccionamiento que tiene mucho más valor que lo que deseamos, y muchos podremos decir: ¡A mi no me importa todo eso valioso, yo quiero lo que estoy pidiendo, me duele no tenerlo!… y ese precisamente es el momento justo para recordar lo importante del camino, de brillar en la oscuridad ¿de que sirve una lámpara encendida en plena luz del día? ¿haría esa lámpara alguna diferencia? puede ser que sí, muy mínima, pero no hay comparación de la ayuda que da una luz en el día que en la noche, acordémonos siempre de ser una luz constantemente encendida, pero de brillar aún más cuando todo nuestro alrededor no brilla, cuando parece que todo va mal, cuando hay incertidumbre es el momento perfecto de pulir nuestro carácter y dar de lo que no tenemos con la esperanza de iluminar la vida de otra persona con cualquier gesto por más pequeño que sea; cuando sientas que nada sonríe, que el tiempo aprieta, sé tú el que sonríe hacía afuera… y es que hay tantas formas de sonreír y tantas veces en las que de una u otra forma me ha tocado esperar, que  me gustaría compartir un poco de lo que he aprendido estos años:

luz

“Todo lo que pedimos tiene un precio escrito, el tiempo de espera es el plazo que tenemos para pagar ese precio”

El tiempo de espera es un tiempo de perfeccionamiento: Si todo lo que quisiéramos de corazón nos llegara inmediatamente, perderíamos dos aspectos muy importantes del proceso.
1. No tendríamos tiempo para prepararnos y dar lo mejor de nosotros mismos cuando nuestro sueño se vea cumplido, es como prepararse para recibir al hombre/mujer de tu vida, hay que tener tiempo para arreglarse, perfumarse, peinarse, pintarse, aligerar el mal humor si hubo un día pesado, si no es así y te agarra desprevenido, sentirías la misma o más tensión que si no hubiera llegado, por la falta de preparación. Todo lo que pedimos tiene un precio escrito, el tiempo de espera es el plazo que tenemos para pagar ese precio mental, emocional y fisicamente.

2. La espera perfecciona el carácter, ayuda a pulirnos, saca cosas de nosotros mismos que no conocíamos, nos ayuda a ser más pacientes, tolerantes, a conocer también lo peor que guardamos dentro para enfrentarlo cara a cara y vencerlo, la espera nos ayuda a dominar cada vez más nuestro ser.

“El tiempo de espera debe ser productivo, fructuoso, un momento donde lo “peor” de nosotros salga y se transforme en algo bueno”


El tiempo de espera es un tiempo de creación: 
En la espera es donde es probada nuestra voluntad, ganas y amor, si a pesar de todo ser imperfecto alrededor, tenemos la capacidad de crear, nos hemos dominado a nosotros mismos en gran manera.
En mi caso puedo dar fe de lo difícil que es la creación cuando no tengo condiciones idóneas, pues si siento frío no puedo concentrarme, si tengo calor también me cuesta, si hay ruido o mucha gente, en fin, todos son pretextos para la falta de movimiento, pretextos que uno asume mucho más facilmente cuando muy dentro siente que tiene una razón, una carencia, esos pretextos son los que hay que dejar de lado para dar paso a la acción, al hacer, más allá de como nos sintamos o que queramos; es muy parecido al ejercicio, lo único que va a motivarnos a tener una rutina es realizarla más allá de todo.

El tiempo de espera debe ser productivo, fructuoso, un momento donde lo “peor” de nosotros salga y se transforme en algo bueno, un producto de utilidad para los demás, ¿qué tiene más valor, esperar sin hacer nada? o ¿esperar haciendo un dibujo, una canción, un escrito, una comida? es el mismo tiempo del que disponemos, pero está en nosotros decidir si queremos hacerlo valer o sólo gastarlo.

Cada vez que estamos expectantes porque algo suceda, es una oportunidad para la mejora, el perfeccionamiento propio, para la creación de cosas nuevas que tengan un impacto positivo en las demás personas y como consecuencia en nosotros mismos. Cada vez que te encuentres en una situación en la cuál no quisieras estar pregúntate:

¿Qué quiere la existencia que aprenda?
¿Cómo puedo brillar en esta situación?
¿Qué puedo crear en esta situación?

Tomemos la espera como lo que realmente es: nuestro tiempo de preparación. Nuestra oportunidad de elegir la acción ante todo lo bueno que está por venir.

Supervivencia
Standard

Supervivencia vs Privaciones

¿Puede nuestra ansia por supervivencia llevarnos a una mayor calidad de vida?

Estamos a inicio de año y con el inicio de año vienen los famosos propósitos, metas que tenemos como plazo realizar en estos más de 300 días venideros, el problema es cuando queremos lograr nuestros propósitos pasándonos por encima a nosotros mismos, sin tomar en cuenta lo que Realmente nuestro cuerpo y mente nos pide, fallándonos poco más adelante en el camino la famosa “fuerza de voluntad”. Pongamos un ejemplo, supongamos que quiero bajar de peso este año, toda mi mente y fuerzas las uso para ir hacer ejercicio (que quizás no estoy acostumbrada ni me gusta hacer) y cambiar mi alimentación privándome de cosas que por lo general como y por lo tanto mi cuerpo me pide comer; en esta situación lo único que voy a lograr es entrar en una batalla constante conmigo misma, porque mi objetivo no está completamente alineado, entonces los antojos van a ser un problema, voy a temer fallar a cada momento quebrando la dieta o dejando de hacer ejercicio.

Debes cambiar la raíz, no sólo las hojas de quien eres

Respecto a la alimentación, lo primero que tenemos que entender de nosotros mismos es que si bien nos creemos dominantes en nuestro cuerpo (y lo somos) hay muchas otras formas de vida que lo habitan, bacterias por ejemplo, a las que alimentamos de una forma u otra por años, formas de vida que caen en la costumbre y casi literalmente se ponen “en huelga” cuando no les damos lo que quieren y nos hacen sentir que somos nosotros que queremos desesperadamente ciertas comidas fuera de lo que tenemos estipulado para lograr nuestros propósitos y la gran pregunta es ¿qué se puede hacer entonces? lo primero que hay que hacer es cambiar el enfoque, si lo que tienes en tu mente hacer es: estar a dieta, verte como X persona o ponerte X talla de pantalón, es respetable, pero hay que acompañar eso con un mejor trasfondo que nuestra mente comprenda de verdad, pues si le das a elegir entre algo que necesita como comida de buen sabor (según la cosumbre alimenticia) o algo asimilado como un lujo (verse bien por ejemplo), siempre va a escoger la comida; por otro lado si cambias tu enfoque y pones a competir comida rica no saludable que sólo deja un buen sabor de boca, con tu propia  supervivencia que implica tener una salud general buena o excelente para los años venideros, más tiempo en calidad de vida con tu familia: sin dolores, sin problemas gastrointesinales, diabetes, colesterol, etc… ese es un mensaje poderoso y el cerebro va a comenzar a escucharte con los propósitos que deseas realizar, porque independientemente de que verte bien sea parte de todo lo que vas a lograr, en el “paquete supervivencia”  hay de verdad algo para él y todo el sistema que maneja, no como en el “paquete verse bien”, es entonces cuando las cosas comienzan a cambiar, pues has llegado a lo más profundo de ti mismo, a tus instintos, para cambiar desde la raíz y no intentar cambiar sólo las hojas de quien eres.

Tengamos consideración por nosotros mismos y seamos conscientes de que nuestros pensamientos y nuestro cuerpo tal como es ahora llevamos años construyendolo


FACTS

  1. Verse bien es importante, pero sentirse y estar bien es más importante aún, tu cerebro inconscientemente va a valorar más que el cambio en tu estilo de vida sea producto de querer lograr un bienestar que permita alargar su tiempo biológico en este mundo y como consecuencia estar más tiempo con los seres queridos, cumplir sueños, etc. Pero si le dices a tu cuerpo que tiene que privarse de una lista interminable de cosas, gastar su energía 2 horas por día en gimnasio, sólo por tu capricho de verte bien, a la primera oportunidad que tenga va a acabar con tus planes, pues el verse bien es algo fácilmente renunciable y no tiene una base lo suficientemente sólida/valiosa.
  2. Dejemos de pensar que lo que estamos haciendo es una dieta o ejercicio, pues esas dos palabras tienen implicación temporal, hasta que logremos nuestra meta. Lo que de verdad debemos hacer es comenzar un estilo de vida sano, que nos permita tener una buena salud, como consecuencia moldear nuestro cuerpo y por supuesto que haya espacio para ciertos lujos culinarios de vez en cuando. Que este 2015 tu propósito no tenga fecha de caducidad amarrada a una talla o kilos, que la meta sea tu bienestar este año y todos los venideros.
  3. Motívate con lo que de verdad importa, ve más allá de lo superficial y llega a la raíz de lo que un cambio de vida saludable implica para ti: tener salud, poder ver crecer a tus hijos, nietos, verte más bonita para tu esposo/novio, dejar de tener dolor de estomago constante, gastritis, dolor de piernas, espalda, etc. En el momento en que veas tus verdaderos motivadores, sobre todo si están apoyados en algo sentimental, vas a tener fuerza para hacer el cambio de vida que buscas; mi motivador por ejemplo es que mi esposo David y yo tengamos una vida sana y seamos unos ancianos sanos, con mucho tiempo de calidad que disfrutar tanto en el futuro como ahora en el presente que aún somos jóvenes.
  4. Ten paciencia, los cambios reales tardan en llegar, lo que estamos implementando es un cambio de mentalidad en primera instancia y eso no sucede de la noche a la mañana, seamos considerados con nosotros mismos y conscientes de que nuestros pensamientos y nuestro cuerpo tal como es ahora llevamos años construyendolo, ya sea trabajando en él o no haciendo nada. No esperemos quitarnos de encima 10 años en un mes, seamos considerados y enfoquemonos en el beneficio general de hacer un cambio en nosotros, disfrutemos el camino.

Apostemos a lo duradero, a lo real, a lo que no tiene fecha de caducidad, apostemos por el autoconocimiento, por construir una mentalidad fuerte que nos apoye en nuestra evolución, propósitos y deseos, en vez de detenernos. Dejemos las soluciones rápidas y magicas de lado, que así como surgieron suelen irse y veamos la verdad: lo realmente bueno cuesta, tarda, por los cimientos que hace, pero es duradero y a prueba de tiempo.
Y tú, ¿qué resultado quieres tener? ¿cuál es el precio que estás dispuesto a pagar?

—Dejemos de lado las limitantes y empecemos a vivir nuestros sueños—

Aventura
Standard

El inicio de la aventura

Un viaje, una aventura

Todo viaje tiene un comienzo, cuando es un viaje al exterior, empieza desde la planeación, pero cuando es al interior de uno mismo, la planeación no es necesaria y podría asegurar que no debe existir.

Como personas adultas queremos tener todo en orden, olvidando así la riqueza de la espontaneidad, del hacer y ser feliz aun que las cosas no sean perfectas, nos enfrascamos en una serie fastidiosa, desgastante de expectativas para la vida diaria, las cuáles son toleradas a duras penas cuando se aplican a lo que hay fuera de nosotros, pero, ¿Qué pasa cuando dejamos de separar lo interno de lo externo, poniendo los mismos estándares absurdos al interior de uno mismo? esperamos que todo sea perfecto para comenzar algo que dentro de nuestro ser, sabemos que debe iniciar: “si no tengo paz y silencio, no puedo escribir” “si no tengo lápices de dibujo, no puedo dibujar” “si no tengo un piano de 8 octavas no puedo tocar” “si los demás se siguen comportando así, no puedo evolucionar” y pasamos toda la vida rodeándonos de pretextos, de limitantes que la sociedad nos ha puesto a medida que crecemos, dejando así de hacer las cosas que queremos/necesitamos hacer por nosotros mismos, perdiendo nuestra propia identidad en el camino, al punto que no sabemos que realmente queremos, que realmente nos gusta, siendo esta la causa por ejemplo que actualmente haya sobrepoblación de ciertas profesiones, pues los jóvenes adultos que se encuentran estudiando, nunca llegaron a conocerse, para saber que es lo que realmente querían de la vida, dejándose llevar por “en esta carrera vas a ganar más” o “es lo que más divertido se me hace” cuando esas no son razones para escoger un camino que va a definir gran parte de la vida.

Como personas adultas queremos tener todo en orden, olvidando así la riqueza de la espontaneidad

Hemos perdido la perspectiva, empezando por el núcleo: quienes somos y que queremos; hemos dejado que el ruido externo hiciera eco en nuestro ser, callando nuestra esencia.

Este es el inicio de la aventura, en la que yo, como muchísimas otras personas nos encontramos; apenas escarbando, quitando la tierra de los años pasados, luchando para encontrar lo mejor de nosotros mismos y lo mejor siempre va a ser: quienes somos. Sin más, ni menos.